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Chat de Santa Eulàlia de Ronçana

Santa Eulàlia de Ronçana guarda un poblado íbero sin murallas en el Pla de Masmitjans, junto a la Font d'Abril.

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Santa Eulàlia de Ronçana, en el Vallés Oriental, guarda bajo tierra una secuencia de ocupación que empieza en el neolítico final: los materiales prehistóricos más abundantes son de los años 1700 a 1200 a. C. y aparecen repartidos por el municipio, con puntas de flecha cerca de can Puig de la Vall y hachas de piedra de rayo junto a can Just y can Barnils. Entre el 700 y el 400 a. C. llegaron los íberos, que dejaron en el Pla de Masmitjans, junto a la Font d'Abril, un poblado sin fortificar de dimensiones considerables.

Con la romanización, Santa Eulàlia se convirtió en uno de los puntos más densamente poblados de todo el valle del Tenes, gracias a la fertilidad de sus tierras y a la cercanía de la estación termal de Aquae Calidue, la actual Caldes de Montbui. De aquellas villas romanas —antecedentes directos de las masías catalanas— quedan restos del siglo II en can Vendrell, can Brustenga y can Just, y otros algo posteriores, de los siglos I al III, en can Gafa, can Sabater o la colina de can Paiaigua.

En la sala se habla, sobre todo, de la vida diaria del Vallés Oriental de hoy, pero también entra quien se interesa por lo que hay bajo los propios pies del municipio: gente que ha paseado por el Pla de Masmitjans sin saber que ahí hubo un poblado íbero sin murallas, o vecinos de las masías que reconocen en su terreno los nombres de las villas romanas —can Vendrell, can Gafa, can Tries— que la arqueología sigue documentando siglo a siglo.

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Capas de historia bajo el mismo valle

Pocos municipios pequeños acumulan una secuencia arqueológica tan seguida: del neolítico final se pasa a los talleres de sílex y las hachas de piedra de rayo, después a un poblado íbero sin fortificaciones en el Pla de Masmitjans, y finalmente a las villas romanas que aprovecharon la fertilidad del valle del Tenes y la cercanía de los baños termales de Caldes de Montbui. Cada etapa dejó su rastro en masías que todavía llevan esos nombres.

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