
Chat de La Torre de Claramunt
Pueblo de 4.158 habitantes en el sur del Anoia, con torre de vigilancia del 1070 y economía de secano, papeleras y masías.
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La Torre de Claramunt está en el sur de la comarca de Noya, en el límite con el Alto Panadés, y su economía combina la agricultura de secano, la ganadería y la industria papelera, que es la que da carácter industrial a toda esta zona del Anoia.
El nombre viene de un linaje. Según Mossèn Jaume Febrer, en el año 814 llegaron desde Francia los caballeros de la casa de Claramunt para ayudar al conde Ramón Berenguar en sus campañas, y sus trovas cuentan que la divisa de los Claramunt era un monte con una flor de lis encima, blasón muy visible en varios escudos del castillo y en el propio escudo municipal, que honra al linaje que creó la fortaleza y, con ella, el pueblo. Los caballeros de los Claramunt construyeron su fortaleza originalmente en la montaña que corona la actual La Pobla de Claramunt. Pero alrededor del año 1070 los señores de aquel castillo levantaron una torre de vigilancia algo más allá, y de ese puesto adelantado nació el núcleo que hoy tiene 4.158 habitantes. Es un origen bastante literal: el pueblo se llama como lo que fue, una torre, y la conversación de la sala sigue girando alrededor de esa zona de secano, papeleras y masías.
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Una torre de vigilancia del 1070 como origen literal del pueblo
La Torre de Claramunt ofrece algo raro: una genealogía clara. La fortaleza que levantaron los Claramunt en La Pobla quedó atrás, pero la torre avanzada del 1070 resultó más próspera, atrayendo población alrededor de sí. El municipio actual conserva ese registro histórico en su nombre y en su escudo, donde el blasón de los Claramunt —el monte con la flor de lis— sigue visible. La industria papelera moderna, que llegó después, se superpuso a esa estructura feudal sin borrarla: la gente de la zona puede contar historias de masías medievales junto a anécdotas de trabajos en fábrica. Esa superposición de épocas es lo que caracteriza la conversación de la sala.
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