La tragedia de Faten, futbolista marroquí que murió al intentar cruzar a Ceuta

Faten Ben Omar El Azizi, de 26 años y jugadora del Maghreb Atlético Tetuán, falleció el pasado jueves mientras nadaba hacia la costa española, en medio de una ola de muertes en la frontera.

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La tragedia de Faten, futbolista marroquí que murió al intentar cruzar a Ceuta

Faten Ben Omar El Azizi, de 26 años, formaba parte del plantel del Maghreb Atlético Tetuán. El jueves intentó cruzar a nado la barrera marítima que separa la ciudad marroquí de Castillejos, en busca de una oportunidad en Europa. Las autoridades españolas contabilizan cerca de 90 fallecimientos en la misma tragedia, y el cuerpo de Faten fue uno de los hallazgos que confirmó la magnitud del éxodo.

El entorno familiar y las limitaciones económicas

La familia de Faten vive en Tetuán, en una casa repleta de mujeres – primas, tías y amigas – que recuerdan su alegría y su pasión por el balón. Jamilla, su madre, trabajó durante años como porteadora en la aduana entre Ceuta y Castillejos. En 2020, el cierre del paso de mercancías por el Tarajal, ordenado por las autoridades marroquíes, truncó su única fuente de ingresos, sumiendo a la familia en una situación de vulnerabilidad.

Un sueño que no encontró apoyo

Desde los siete años, Faten entrenó en las canchas locales y soñaba con seguir perfeccionando su talento. Su remuneración dependía de los resultados del equipo: solo recibía dinero cuando ganaban partidos, y en los períodos de derrota la situación económica se volvía insostenible. "Si no tienes dinero, no puedes dedicarte profesionalmente al fútbol", explicó su madre, señalando la falta de estructuras de apoyo para jóvenes atletas.

La decisión de cruzar

Jamilla asegura que nunca envió a su hija a arriesgar su vida. "¿Creen que todas las madres que lloran a sus hijas han mandado a cruzar la frontera?" preguntó, subrayando que la decisión de Faten fue propia, impulsada por la falta de horizonte laboral en Marruecos; incluso su hermano no encontraba empleo.

Un futuro truncado

El recuerdo de Faten permanece en la habitación vacía que estaba preparando para ella, sin muebles ni objetos personales. La familia y la comunidad continúan lamentando su pérdida, mientras la presión migratoria sigue cobrándose vidas en la frontera entre África y Europa.

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