Foto de Cunit

Chat de Cunit

Dos kilómetros y medio de playa sostenidos a base de espigones desde los ochenta, y un pasado de marismas que aún se adivina junto a la estación.

Vas a entrar en Cunit

¿Sin ganas de pensar un nick? Entra como invitado →

Gratis · sin registro · tu nick se guarda en este navegador.

Cunit vive de cara al mar, con 2,5 km de arena repartidos en calas: los siete espigones longitudinales y los cuatro en forma de isleta hubo que construirlos a principios de los ochenta porque el pantano del Foix y los puertos de Cubellas y de Segur de Calafell habían roto el equilibrio morfodinámico de la costa y las playas se estaban yendo. La operación funcionó, y desde 1997 el municipio recibe la Bandera Azul.

Detrás de la primera línea, el paisaje cambia deprisa. Están las llanuras agrícolas de los Prats de Cunit y la Plana del Castell; más al norte, la sierra de Sant Antoni y los cerros que cierran el término —el pico de la Nina, con 194,9 metros, es el más alto—, cubiertos de pinares bien conservados que ocupan alrededor de un tercio del municipio, con campos de viña y almendros metidos entre medias.

Cómo entrar

Cunit está en la tercera corona de Barcelona y aquí hay mucho vecino que va y viene en tren; la sala se lleva bien con esa vida de ida y vuelta. Entras con un apodo, sin registro ni correo, y retomas la conversación cuando te va bien.

Lo que queda de las marismas

De los humedales que un día ocuparon casi todo el litoral del municipio solo sobrevive un reducto entre el mar y la estación de ferrocarril, una zona inundable por naturaleza documentada desde la prehistoria. Aquellas lagunas —la Mar Morta entre ellas— dieron nombre en la Alta Edad Media a un asentamiento llamado Ça Lacuna, en lo que hoy es la zona de Cunit Diagonal. Qué hacer con esa franja lleva años siendo tema de debate en el pueblo, y en la sala también asoma.

Otros lugares