
Nombre en inglés, conversación en español: la costumbre del IRC hispano de bautizar canales en otro idioma. Dentro se habla de todo.

Sala de la comunidad arabófona que vive y habla en español: dialectos, fusha, la huella del árabe en el castellano y al-Ándalus contado sin postal.
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Canal IRC: #arabe
1persona en el canal — comprobado el 13 de octubre a las 01:00
Aquí se junta gente arabófona que hace su vida en español: marroquíes, argelinos, sirios, libaneses, egipcios, palestinos, iraquíes, y también hispanohablantes que estudian la lengua o que tienen medio árbol genealógico al otro lado del Mediterráneo. Lo primero que se aprende en una sala así es que "el árabe" no es una sola cosa. Está el árabe estándar moderno, el fusha, que es la lengua de los periódicos, los informativos y los libros, la que se estudia en la escuela y que nadie tiene como lengua materna; y están los dialectos, que son lo que la gente habla de verdad en casa. El darija marroquí, el egipcio, el levantino de Siria, Líbano, Palestina y Jordania, el iraquí, los del Golfo. Entre un marroquí y un iraquí hablando cada uno lo suyo puede no haber entendimiento; el egipcio se comprende más lejos que ningún otro por el peso que tuvieron su cine y sus canciones.
En español el árabe está dentro, no al lado. Aceite, aceituna, almohada, alcalde, aduana, azúcar, alfombra, albañil, arroz, azafrán: miles de palabras castellanas vienen del árabe, muchas de ellas con ese al- inicial que no es más que el artículo pegado al sustantivo. Y ojalá, que se dice a todas horas sin pensar, viene de una expresión árabe que significa "si Dios quiere". Al-Ándalus tampoco fue una postal: entre la conquista musulmana de la península, iniciada en el año 711, y la rendición de Granada en 1492 median casi ocho siglos de reinos, cambios de dinastía, tributos, alianzas y guerras, y ni el mito de la convivencia perfecta ni el de la ocupación a secas explican gran cosa.
Un apodo arriba, pulsar entrar y dentro. Sin cuenta, sin contraseña, sin instalar nada: el chat corre en el propio navegador.
Conversación en castellano, con árabe y francés apareciendo cada dos por tres. Los temas son la lengua, la música, la política —tratada con respeto—, la comida, los estudios y la vida de quien vive entre dos sitios. Sirve igual para practicar el idioma que para no hablarlo en toda la tarde.
El fusha es el árabe estándar moderno de periódicos, informativos y libros, que se estudia en la escuela y nadie tiene como lengua materna. Los dialectos, como el darija, el egipcio o el levantino, son lo que se habla de verdad en casa.
Miles, como aceite, aceituna, almohada, alcalde, aduana, azúcar, alfombra, albañil, arroz o azafrán; el al- inicial es el artículo árabe pegado al sustantivo. «Ojalá» viene de una expresión árabe que significa «si Dios quiere».
#arabe, #marruecos y #ocio de ChatZona. La conversación es en castellano, con árabe y francés apareciendo cada dos por tres, y sirve tanto para practicar el idioma como para charlar sin hablarlo.

Nombre en inglés, conversación en español: la costumbre del IRC hispano de bautizar canales en otro idioma. Dentro se habla de todo.

Entras y hablas con quien haya. Sin filtros, sin perfil y sin algoritmo que te empareje: solo la gente que estaba conectada a esa hora.

La sala de los acarigüeños dentro y fuera del país: Acarigua-Araure, el llano de Portuguesa, el maíz y el arroz, y la gente que se fue y sigue pendiente.

Sala de conversación de mujeres afrodescendientes y afrolatinas en español: identidad, pelo, racismo cotidiano y vida diaria, sin que haya que explicarse.