Una ola de calor histórica recorre Estados Unidos, batiendo récords en Montana y Utah mientras casi 100 millones de personas quedan bajo alertas de temperatura extrema en la costa este.
El termómetro ha alcanzado cifras inéditas en el oeste de Estados Unidos. En Billings, Montana, la temperatura subió a 44 °C, superando el récord anterior en dos grados. A pocos kilómetros, Salt Lake City registró 43 °C, también por encima del histórico local. Estos valores evidencian la fuerza del fenómeno, que se desplaza de oeste a este y mantiene niveles de calor inusuales durante varios días.
Alerta generalizada y pronóstico
El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido advertencias para cerca de 100 millones de habitantes, señalando que el pico de la ola se alcanzará el próximo miércoles. En esa fecha, los valores podrían igualar o incluso superar los máximos históricos en diversas regiones, antes de que una moderación llegue a finales de la semana.
Riesgo creciente en la costa este
El avance del calor hacia la costa este ha generado preocupación en el corredor noreste. Desde Richmond, Virginia, hasta Boston, Massachusetts, se esperan máximas diarias entre 35 °C y 38 °C. Filadelfia, Baltimore, Washington D.C., Nueva York y Boston son las ciudades más vulnerables, dada su alta densidad poblacional y la infraestructura urbana que dificulta la disipación del calor. Las autoridades locales han reforzado campañas de prevención y habilitado centros de refrigeración para personas en situación de riesgo.
El fenómeno del domo de calor
Especialistas describen el evento como un "domo de calor", una masa de aire caliente atrapada sobre la región que impide la circulación normal de vientos frescos. Este patrón, además de elevar las temperaturas, aumenta la probabilidad de incendios forestales y problemas de salud relacionados con el calor extremo.
Perspectivas a corto plazo
Se anticipa que la intensidad del calor disminuya a finales de la semana, aunque los efectos residuales podrían prolongarse. Mientras tanto, la población y los servicios de emergencia continúan bajo vigilancia, con la recomendación de mantenerse hidratados, evitar la exposición directa al sol durante las horas pico y acudir a los centros de refrigeración disponibles.
Con la ola de calor persistiendo, la coordinación entre autoridades y ciudadanos será clave para mitigar los impactos en una de las regiones más densamente pobladas del país.