El Rey Felipe VI y la familia real disfrutan de una cena en su restaurante favorito de Palma

El sábado 9 de agosto, el rey Felipe VI se reunió en Portixol, Palma, con la reina Letizia, la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina Sofía para compartir una cena marinera en su restaurante favorito, tras concluir la entrega de los trofeos de la Copa del Rey Mapfre.

· prensa-rosa

El Rey Felipe VI y la familia real disfrutan de una cena en su restaurante favorito de Palma

El pasado sábado, 9 de agosto, el rey Felipe VI volvió a la mesa de su restaurante predilecto en el barrio de Portixol, Palma de Mallorca. Tras cumplir con su obligación de presidir la ceremonia de entrega de los trofeos de la Copa del Rey Mapfre, el monarca se encontró con la reina Letizia, la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina Sofía, que ya esperaban en el local.

Una cena marinera para cerrar la jornada

El grupo familiar compartió una cena centrada en la cocina marítima, con platos de pescados y mariscos típicos de la zona. La elección del menú coincidió con la ubicación del restaurante, conocido por su oferta de productos frescos del Mediterráneo. La velada, que el año anterior no se había podido celebrar, sirvió también como momento de distensión después de la intensa agenda oficial del día.

La tradición como hilo conductor

Este tipo de encuentros, aunque discretos, forman parte de la rutina del rey, que suele preferir comer en el mismo establecimiento cuando la agenda lo permite. La presencia de la reina Letizia y de sus hijas refuerza la imagen de una familia real que, pese a sus compromisos institucionales, mantiene espacios de convivencia íntimos.

Un día que combina deporte y gastronomía

La jornada comenzó con la entrega de los trofeos de la Copa del Rey Mapfre, evento deportivo de gran relevancia en el calendario español. Tras el acto, el rey tomó la carretera que lo llevó directamente al puerto de Palma, donde se hallaba el restaurante de Portixol. La transición de la esfera pública a la privada quedó marcada por la mesa compartida, en la que se alternaron conversaciones sobre deporte, cultura y la vida en la isla.

La cena concluyó sin incidentes, y la familia real se retiró a sus respectivos alojamientos, dejando en el restaurante la sensación de una noche tranquila y familiar, que vuelve a reforzar la costumbre de los Reyes de disfrutar de la gastronomía local en compañía de sus seres más cercanos.

¿Quieres comentarlo con alguien? Se habla de esto en el chat de actualidad.

Vídeos relacionados

Más noticias