Una pediatra de un CAP de Barcelona asegura que el bebé de seis semanas no presentaba lesiones graves el 13 de marzo, tres días antes de su ingreso en la UCI del Vall d'Hebron.
Una pediatra que atendió al niño en un Centro de Atención Primaria (CAP) de Barcelona declaró que, el 13 de marzo, el bebé de seis semanas no mostraba signos de daño físico significativo. Según la profesional, el examen clínico no reveló heridas ni contusiones que pudieran justificar una intervención de urgencia.
El ingreso en la unidad de cuidados intensivos
Tres días después, el menor fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos (UCI) del Hospital Vall d'Hebron. Allí se activaron los protocolos habituales para casos de presunto maltrato infantil, tras la apertura de una investigación que apunta a sus padres como supuestos autores de lesiones graves y agresión con penetración. La decisión de internar al bebé se basó en la aparición de síntomas que, según los médicos de la UCI, requerían una valoración más profunda y una monitorización estrecha.
Contexto de la investigación
Las autoridades judiciales continúan investigando los hechos que rodean al caso. Los presuntos responsables, los progenitores del niño, están bajo sospecha de haber infligido daño físico al menor, aunque la información disponible indica que, al menos tres días antes del ingreso, el bebé no presentaba lesiones visibles ni internas que pudieran considerarse graves.
Repercusiones y seguimiento
El caso ha reavivado el debate sobre la detección temprana del maltrato infantil y la necesidad de protocolos claros entre la atención primaria y los hospitales de referencia. La pediatra que realizó la primera valoración ha subrayado la importancia de una vigilancia continua y de la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales para evitar que situaciones de riesgo pasen inadvertidas.
En los próximos días se espera la emisión de informes periciales que determinarán la naturaleza exacta de las lesiones detectadas en la UCI y si estas pueden haber tenido origen previo al ingreso. Mientras tanto, el menor permanece bajo cuidados intensivos, recibiendo la atención médica necesaria para garantizar su recuperación.