Trabajadores entre puestos de flores coloridas en mercado vibrante, en el chat de Flores, Petén

Chat de Flores, Petén

Flores (Petén) es una isla del lago Petén Itzá, cabecera de un área que junto a Santa Elena y San Benito ronda los 730.000 habitantes.

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Flores es la cabecera departamental de Petén, a 480 kilómetros de Ciudad de Guatemala; su centro urbano es una isla del lago Petén Itzá unida por un puente a Santa Elena de la Cruz, y junto con San Benito forma una conurbación que ronda los 730.000 habitantes y vive del comercio, el turismo y la industria. El nombre actual no es el original: en tiempos prehispánicos la isla se llamaba Noj Petén, "Isla principal" en maya, y en la Colonia pasó a Tayasal, castellanización de Taj Itzá, "Lugar de los itzá". Tras la conquista española del Petén en 1697 se le puso Nuestra Señora de Los Remedios, y solo en 1831, ya independiente Guatemala, se cambió a Flores, en homenaje a Cirilo Flores Estrada, médico y vicejefe liberal del Estado que ese mismo año de 1826 acabó linchado en Quetzaltenango.

También hay un islote con el nombre de Jacinto Rodríguez Díaz, pionero de la aviación guatemalteca que en 1929 recorrió en avión todas las ciudades del istmo, y que, como "Chinto" Díaz, volaba a Petén con regularidad.

Cómo entrar

Para meterse en la sala de Flores solo hace falta escribir un apodo: no se pide correo ni contraseña, no hay nada que instalar y el chat corre igual de bien en el navegador de un móvil que en el de un ordenador de mesa; el apodo se cambia cuando apetezca.

Una isla que ha cambiado tres veces de nombre

En la sala se mezclan peteneros con quienes están de paso: entre semana entra gente que cruza el puente a diario entre Santa Elena y San Benito, y los fines de semana llegan viajeros preguntando qué se ve desde la isla. Sale también la anécdota del nombre —isla maya, pueblo colonial dedicado a Nuestra Señora de Los Remedios, y por fin Flores, en recuerdo de un médico linchado a los pocos meses de gobernar— y la de Chinto Díaz, el piloto que unía por aire un Petén que por tierra queda lejos de todo.