
Chat de Alfaro
La Rioja: municipio más extenso, frontera Navarra sobre Ebro, Graccurris romana (179 a. C.), «llave de Castilla».
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Alfaro ocupa el extremo este de La Rioja, ya lindando con Navarra, y es el municipio más grande de toda la comunidad. El Ebro pasa por su norte y por el oeste le llega el Alhama antes de desembocar. Su posición dominando la ribera lo dice todo: el nombre parece venir del árabe Al-Faruh, «el faro» o «la atalaya», y en el escudo aparece una llave con el lema Alfaro, clavis castellae, «llave de Castilla».
Mucho antes fue romana. Sobre el poblado indígena de Ilurcis, el general Tiberio Sempronio Graco fundó en el 179 a. C. la ciudad de Graccurris, considerada la primera fundación romana del valle del Ebro; de aquel pasado queda un conjunto religioso con tres templos y una gran piscina ritual de más de cincuenta metros. En 1208 se reunieron aquí cuatro reyes, encuentro que sería antesala de las Navas de Tolosa, y Felipe IV le dio el título de ciudad en 1629. Esa acumulación de capas históricas —indígena, romana, medieval, moderna— es lo que la sala de Alfaro refleja en conversaciones sobre el territorio: gente que vive sobre ruinas literales, que trabaja en terrenos donde han pasado siglos de ocupación, que conoce historias de arqueología local porque el Ebro cada invierno expone restos de épocas pasadas.
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Para entrar al chat de Alfaro basta con elegir un nombre; no hay formularios ni registros. En un momento estás dentro hablando con gente de la ciudad y de la comarca de la Rioja Baja. Si andas por la zona de Calahorra o cerca de la raya con Navarra, también encontrarás con quién charlar.
Graccurris: primera fundación romana del Ebro
Graccurris (179 a. C.) fue un acto de imperio: Tiberio Sempronio Graco no solo conquistó el territorio, sino que lo marcó mediante una fundación urbana. La ciudad que construyó tenía templos, estructuras públicas y, notable, una enorme piscina ritual que sugiere actividad religiosa importante. Todo eso está bajo tierra, bajo Alfaro moderno, pero aparece en arqueología local y en las historias de quien ha visto exposiciones o fragmentos en el museo. El encuentro de los cuatro reyes en 1208 (antesala de las Navas de Tolosa, 1212) subraya la importancia estratégica de Alfaro: era punto de paso, punto de poder, lugar donde reyes se reunían. Esa condición de cruce de caminos —entre Navarra, Castilla y Aragón— ha caracterizado a Alfaro desde época romana.
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