Iglesia histórica en un valle montañoso, en la sala de chat de Tarija

Chat de Tarija

Tarija, Bolivia: ciudad templada en los valles del Guadalquivir a 1.834 m, cuna del singani, bebida emblema chapaca.

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Tarija se distingue del resto de Bolivia por su clima templado —los valles bajos junto al río Nuevo Guadalquivir la sitúan a solo 1.834 metros de altitud, bastante por debajo del altiplano— y su tradición vitivinícola que ha convertido la provincia en productora de singani, el aguardiente de uva que los chapacos defienden como bebida nacional boliviana por antonomasia. El carácter de la región, su gastronomía y su conversación reflejan esa diferencia climática y cultural que la separa del resto del país.

Tarija es capital de la provincia Cercado y del departamento homónimo, con aproximadamente 247.000 habitantes según datos recientes. Es una de las ciudades más desarrolladas de Bolivia: su indicador municipal de desarrollo sostenible, de 70,6 puntos, es el tercero a nivel nacional, solo superado por La Paz y Santa Cruz, lo que se traduce en mejor acceso a servicios, educación y oportunidades económicas. La ciudad se fundó el 4 de julio de 1574 por orden del virrey del Perú Francisco Álvarez de Toledo, en manos del capitán andaluz Luis de Fuentes y Vargas, natural de Sevilla, con el nombre de Villa de San Bernardo de la Frontera de Tarija. El apellido «de la Frontera» refleja su propósito inicial: marcar el límite sur de la administración colonial del Perú.

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De frontera a tierra de viñas

Ya en el siglo XVII la zona se transformó en región evangelizadora y viñedera, fundamento de la identidad tarijana actual. La bebida emblema, el singani, emerge de esta tradición centenaria.